viernes, 13 de junio de 2008

mañanas de domingo

son y no son escarpias, trazos de cal,
que con vigor repelen la estabilidad fortuita,
el halo místico de un orgasmo o varios.

es esta, sensualidad mía, como dogma,
un traje que corrompe tu piel sudada.
mil estigmas en tu cuerpo fárrago de historias.

y notas así luego como se frustra el aire,
y tu respiración se anula,
y la humedad goza entre paredes sin importancia.

se despiden, pues son ellos de caña amarga:
un beso.
más sería confianza.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola! Perdona mi atrevimiento pero siempre fui muy crítica. Buena presentación, buena expresión y buen tema para tratar con tu labia de poeta.. te conozco de hace 4 años y he visto en ti una evolución a nivel personal muy importante ( no te motives tampoco porque aún falta por recorrer y aprender), pero no pongo en duda que tienes ya una cierta y grata aceptación de la vida..
me gusta que compartas con nosotros esos momentos!

te quiero poner un reto.. por qué no publicas algo acerca de .. Las palabras no tienen "sexo" sino "género".. ??





p.d: te quiero!

MAREADEMOCIONES dijo...

Me encanta!!!!!

Admiro tu talento para escribir, tienes ese punto especial para hacer de las letras poesía.

Te quiero